La fusión fría es una nueva forma de energía que aun es experimental, varios científicos afirman haber conseguido este fenómeno, pero pocos son quienes aseguran haberlo desarrollado lo suficiente como para hacerlo comercial en un futuro muy cercano.
La fusión fría o LENR, genera energía gracias a una reacción nuclear de elementos como el níquel e hidrógeno o paladio y deuterio; su mayor ventaja es la no generación de desperdicios nucleares o cualquier tipo de contaminación. Es por eso que el impacto de la fusión fría en la economía cuando esta sea una realidad va a ser notable.
El costo que tenemos que pagar por la energía cada vez es más elevado, no sólo en términos monetarios, sino en términos de conservación medioambiental y el agotamiento de los recursos no renovables que son los principales proveedores de energía de nuestro tiempo, estamos hablando de los combustibles fósiles como carbón, petróleo, gas natural.
Cada día es más necesario encontrar nuevas fuentes de energía para la satisfacción de las necesidades energéticas de un mundo futuro dependiente de la tecnología. Las nuevas energías y energías exóticas descubiertas todavía no son capaces de suplir las cantidades necesarias.
Encontrar una fuente de energía de bajo costo, ilimitada y eco amigable es lo que la humanidad necesita para la recuperación del planeta; la fusión fría es la solución que estamos buscando. Los elementos que emplea son fáciles de conseguir, abundantes y de baratos (níquel, hidrógeno, paladio, deuterio), en relación con los usados para la fisión nuclear.
Por estas características, el impacto de la fusión fría en la economía sería extraordinario, hablamos de: disminución de los costos de producción en general por los bajos costos de la energía y la disminución en el costo del transporte; crecimiento de nuevas industrias que antes no eran posibles por el alto costo de energía (ej.: desalinización, incremento del turismo); desarrollo de nuevas tecnologías, etc., todo esto se traduce en un incremento de fuentes de trabajo y crecimiento económico.
Para un mundo que ha entrado en una crisis económica y al que se le avecinan consecuencias abrumadoras por la explotación y abuso de combustibles fósiles y la destrucción medioambiental que han producido, el panorama que se esboza de la fusión fría es muy alentador.
El desarrollo de nuevas empresas y tecnologías podrían ser empleadas para ayudar a mejorar la calidad de vida de lugares en los que ahora los recursos son escasos.
En otro panorama, es posible que el mundo como hoy lo conocemos podría cambiar significativamente, eso significa que el impacto de la fusión fría no sería solo en la economía sino en la estructura de la civilización en sí.
Es una visión demasiado grande y ambiciosa, un futuro que todavía no empieza, pero en la actualidad estamos en un borde en el que necesitamos una salvación como la fusión fría. Sea cierta o no, el que estemos consientes de la inminente necesidad de un invento como ese es el indicio de un mundo anhelante por el cambio.







